Pillows Grand Boutique Hotel Maurits At The Park - Small Luxury Hotels 5*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Aparcamiento
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Servicios 24 horas
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Entrada/Salida exprés
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Fitness/Gimnasio
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Actividades
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Spa y relajación
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Comida/Bebida
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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Acceso para sillas de ruedas
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Desayuno
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Aire acondicionado
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Mascotas
Ubicación
Los huéspedes del Pillows Grand Boutique Hotel Maurits At The Park - Small Luxury Hotels Ámsterdam pueden disfrutar de fácil acceso al Metis Montessori Lyceum, que se ubica a 500 metros. Este hotel elegante de 5 estrellas, que goza de una ubicación a tan solo 9 minutos a pie del Mercado de Dapper, consta de 88 habitaciones y 2 restaurantes.
El hotel goza de una ubicación privilegiada a 1 km de la estación de metro Wibautstraat y a 2 km del Museo Van Gogh. Los huéspedes pueden visitar la Casa de Anne Frank, ubicada a unos 10 minutos en coche del Pillows Grand Boutique Hotel Maurits At The Park - Small Luxury Hotels. Además, este lugar se ubica a 2,1 km del Barrio Rojo, y la estación de tren Central de Ámsterdam se encuentra a 2 km. El hotel también se ubica a unos cuantos pasos de la parada de autobús Eerste Van Swindenstraat.
Las habitaciones climatizadas del Pillows Grand Boutique Hotel Maurits At The Park - Small Luxury Hotels incluyen una tv de pantalla plana con canales vía satélite, además de cortinas opacas y aire acondicionado. Ducha a ras de suelo y un inodoro separado están disponibles en el cuarto de baño. Cuentan con una ducha a ras de suelo y un inodoro separado, además de comodidades como gorros de ducha y toallas de baño.
Los desayunos americanos están disponibles bajo petición. Disfruta de platos japoneses en el restaurante francés del hotel, VanOost. Los huéspedes pueden disfrutar de un momento en un bar lounge. Los huéspedes pueden disfrutar de vistas perfectas desde este bar.
Reseña de un crítico de hotel
Mi experiencia en el Pillows Grand Boutique Hotel Maurits At the Park fue excepcional. Desde que entramos, nos recibió un ambiente elegante y un personal extremadamente servicial, en particular Carlos, quien nos hizo sentir como en casa con su excelente asesoramiento. Disfrutamos de los deliciosos platos en la Brasserie Spring, donde cada bocado reflejaba la dedicación por la calidad. Además, las vistas al Oosterpark, donde la gente se ejercita, le añaden un toque revitalizante a la estancia. Sin duda, regreso a este hotel que combina confort y gastronomía de primera; ha sido un viaje gratificante.